Historia

Breve historia sobre su fundación

Entre sus objetivos estaba que el Colegio Santiago de León de Caracas fuera un colegio laico diseñado para la excelencia en el que se ofreciera una educación democrática y de alta calidad. Deseaba que fuera una institución inclusiva a la que jóvenes provenientes de distintas clases sociales pudieran tener acceso y que destacara sobre todas las cosas por “no ser un colegio más”. Aunque para esa época el Colegio era una Sociedad Anónima, los beneficios económicos que se obtenían, en vez de ser repartidos entre los accionistas, eran reinvertidos en el desarrollo de la Institución. La aplicación de esta política hizo posible que se construyera la actual sede del Colegio.

En cuanto a lo socioemocional, se implementan técnicas de psiconeuroeducación, mindfulness y gimnasia cerebral desde educación inicial. Además, el modelo potencia el desarrollo integral a través de pilares como el inglés con enfoque comunicativo, la música y las artes plásticas para el fomento de la creatividad y la natación como un hábito de vida saludable y disciplina de superación personal. Todo el proceso está impregnado de valores institucionales como la responsabilidad, la equidad, el trato amable y el reconocimiento del logro.

En 1970, tres años antes de la muerte del Dr. Vegas, el Santiago pasa a ser una Fundación. Los accionistas de la Sociedad Anónima ceden sus derechos, y con éstos se constituye el patrimonio del Colegio. Dicha Fundación, además de continuar con el proyecto del Colegio, se planteó también como objetivo la creación de institutos similares al Santiago, con cuyos beneficios se crearían colegios para niños de escasos recursos económicos.

La situación económica del país, para el momento, y el crecimiento del Colegio impidieron que esta idea se llevara a cabo. Es así, como en 1986, se toma la decisión de que la Fundación y el Colegio operen separadamente. El último de ellos se constituye en Colegio Santiago de León de Caracas, asociación civil sin fines de lucro, y la primera cambia su nombre por el de Fundación Rafael Vegas Sánchez. De esta manera, el Colegio continúa con el proyecto iniciado en 1950.

Durante la década de los 90, la Institución implementó programas enfocados en el desarrollo de habilidades de pensamiento en todos los niveles educativos. Asimismo, se fortaleció la enseñanza del inglés con el objetivo de asegurar un dominio sólido del idioma en nuestros alumnos. En paralelo, se destinaron importantes recursos para mantenernos a la vanguardia tecnológica, integrando el uso de internet, herramientas multimedia y modernos laboratorios de computación.

En los 75 años que tiene el Santiago de León, se ha mantenido como una de las instituciones educativas privadas más prestigiosas, trabajando siempre para actualizarse y responder a las exigencias de los alumnos, de los padres y del país.

En cuanto al aspecto económico, la única fuente de ingreso de que dispone la Institución es la correspondiente al cobro de matrícula y mensualidad escolar. Por ser el Colegio una Asociación sin fines de lucro, los beneficios obtenidos durante el ejercicio económico anual siguen reinvirtiéndose totalmente en sus programa.